El nacionalismo revolucionario ucraniano en el imperio estalinista (1986)

Boris Krimer

Foto Boris Krimer

Este artículo apareció en 1986 en la revista mexicana La Batalla. Se reproduce aquí con el epílogo escrito en 2015.

La cuestión nacional ucraniana siempre ha sido y sigue siendo un efecto histórico de la doble opresión imperialista, polaca y rusa, del pueblo ucraniano y las luchas nacionales ucranianas contra esta opresión en los dos frentes. Comencé a estudiarla en 1984, viviendo en exilio en Francia.

Por un lado, mi objetivo era comprender las causas y la historia del dramático conflicto polaco-ucraniano y sus presentes consecuencias. El conflicto llegó a su horrible climax en 1943-44, cuando en Ucrania occidental (anteriormente polaca) las guerrillas de los dos lados masacraron mutuamente a las poblaciones civiles, y en 1944-47, cuando el régimen estalinista polaco llevó a cabo una limpieza étnica total de cientos de miles de ucranianos que vivían dentro de las nuevas fronteras, las de posguerra. En 1984, el régimen del General Jaruzelski lanzó en los medios de comunicación polacos una nueva campaña chovinista antiucraniana explotando el legado de este terrible conflicto.

Por otro lado, comprendí que la crisis cada vez más profunda del sistema soviético era al mismo tiempo una crisis del imperialismo burocrático ruso que anunciaba una desintegración de la Unión Soviética según las líneas nacionales. Era posible y hasta muy probable que, por primera vez desde la época del Estado cosaco en el siglo XVII, Ucrania llegara pronto a ser un Estado independiente. El auge de las aspiraciones ucranianas a la independencia nacional era una señal significativa.

Entre las luchas nacionales ucranianas que hacía falta estudiar una de las más importantes era la lucha llevada a cabo desde 1943, primero bajo la ocupación nazi y luego bajo el poder soviético, por una amplia insurgencia y una clandestinidad armada nacionalistas en Ucrania occidental. En Polonia y en la Unión Soviética la historia de este movimiento estaba sometida a un control ideológico extremadamente severo e increíblemente distorsionada por los regímenes burocráticos.

En los años de guerra y de posguerra el movimiento nacionalista ucraniano era dirigido por una corriente inicialmente de extrema derecha, “nacionalista integral”: por los llamados banderistas, es decir, seguidores de Stepan Bandera (en realidad, después de su encarcelamiento por los nazis en 1941, él nunca recuperó el liderazgo ni volvió a Ucrania). El punto crucial, totalmente oscurecido por la literatura soviética y polaca sobre el asunto, era el hecho de que al empeñarse en una insurgencia nacional y social de masas, esta corriente se volcó progresivamente hacia la izquierda.

En el curso de su lucha contra el régimen estalinista ella adoptó un programa de construcción de una “sociedad sin clases” en el futuro Estado independiente, basada en la “socialización de los medios de producción fundamentales”, la “economía planificada” y la “democracia política”. Uno de los principales teóricos de este nuevo nacionalismo genuinamente revolucionario, el comandante Petro Fedun “Poltava”, reconoció explíctamente en un correo interno: “Nuestro programa es, de hecho, un programa del socialismo.”

Descubrí todo eso con enorme asombro…

El artículo completo es accesible aquí:

Zbigniew Marcin Kowalewski, El nacionalismo revolucionario ucraniano en el imperio estalinista (1986)

En este sitio hay también artículos sobre el mismo tema en inglés y en francés.

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